Valencia, España.- Al menos 37 personas
murieron y unas 40 resultaron heridas hoy al descarrilar
un vagón del metro de Valencia (este) en el accidente
de metro más grave registrado en España, a escasos
días de la llegada a esa ciudad del papa Benedicto
XVI, según datos oficiales recogidos por la AFP.
Se trata de uno de los accidentes de metro con más víctimas
mortales de los últimos 50 años en el mundo.
Al confirmar esas cifras, el subdelegado de gobierno en Valencia
advirtió a AFP que este balance es ''aún provisorio''
ya que los servicios de auxilio no descartaban hallar
nuevos cuerpos en el metro accidentado, mientras algunos de
los heridos graves luchaban contra la muerte en diversos hospitales,
reseñó AFP.
El papa Benedicto XVI, cuya presencia se espera el sábado
en Valencia para clausurar el V Encuentro Mundial de
la Familia, ''fue informado de inmediato'' del dramático
accidente y ''ha orado por las víctimas'', dijo el portavoz
del Vaticano, Joaquín Navarro-Valls.
El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez
Zapatero, de visita oficial en India, fue informado
por las autoridades regionales de la situación
en Valencia y ha interrumpido su visita oficial para viajar
a la capital valenciana, se supo de fuentes gubernamentales.
La pista de un posible atentado ''está completamente
descartada'', dijo a la AFP un portavoz del ministerio
del Interior, mientras que el delegado del Gobierno
en la Comunidad Valenciana, Antoni Bernabé, confirmó
que el siniestro no ha sido intencionado y que se están
investigando las causas que han provocado el accidente
del convoy.
''Parece que fue un accidente y aparentemente producido por
un exceso de velocidad y la rotura de una rueda del
metro'', relató el subdelegado del Gobierno, Luis
Felipe Martínez.
El descarrilamiento se produjo a las 13H00 locales (11H00
GMT) en la línea 1 de los Ferrocarriles de la Generalitat
Valenciana (FGV), que ya sufrió un accidente en
septiembre del 2005 en la localidad de Picanya (Valencia),
con un saldo de un herido grave y 34 heridos de diversa
consideración.
Mientras los servicios de emergencia continuaban sus trabajos
para extraer los cuerpos de entre el amasijo de hierros
en que quedó reducido el vagón por la violencia
del choque, los cuerpos iban siendo trasladados a medida que
eran recuperados hacia el instituto médico-legal
de la ciudad para poder ser identificados.
Unos 40 viajeros resultaron heridos, entre los cuales el
chófer del convoy. Varios heridos se encuentran
en estado de gravedad. Los médicos temían sobre
todo por la vida de una mujer embarazada, gravemente herida.
La rama del metro donde descarriló el vagón había
sido revisada el 27 de junio pasado, informó el
gobierno regional de Valencia.
Este tipo de vagones, ''puestos en circulación en 1989
y 1990'', son ''revisados y puestos a punto regularmente,
cada 15, 30, 90 y 180 días y en el caso de esta
unidad, la última revisión se practicó el 27
de junio'', indicó en el comunicado la Generalitat.
El retiro de los vagones afectados se llevará a cabo
''esta noche para comenzar a determinar las causas del
accidente'', informó el gobierno regional.
Consultada por la AFP en París, el grupo industrial
francés Alstom dijo que la línea uno del metro
de Valencia, donde se produjo el accidente, fue construida
por la sociedad española CAF.
Según el grupo francés, el material utilizado para
esta línea fue producido por otra sociedad española,
Macosa, que Alstom compró en 1990.
Sin embargo, Alstom dijo que no se ocupaba del mantenimiento
de este material y contactada por la AFP, la CAF no
estaba en condiciones este lunes por la tarde de informar
si estaba encargada del mantenimiento de esos vagones.
Fue un pasajero que viajaba dentro del vagón el que
alertó al centro de coordinación de urgencias
a las 13H03 locales (11H03 GMT).
''Hubo un choque, ruidos extraños y ya no se oía
nada'', relató un viajero del cuarto vagón,
que pudo salir por la ventana cuando los bomberos llegaban
al tren que se encontraba empotrado en el túnel.
Los hospitales de Valencia hacían continuos llamamientos
a la población para que done sangre, ya que las
reservas estaban agotándose.
Un equipo de psicólogos especializados en situaciones
de emergencia fue movilizado para tratar a los heridos
y a sus familias.
El convoy, de cuatro vagones, descarriló entre las estaciones
Jesús y Plaza de España, en el centro de la
ciudad a la que llegará el Papa para clausurar el
8 y 9 de julio el V Encuentro Mundial de la Familia (EMF).
Numerosos peregrinos empezaron a llegar el sábado pasado
a Valencia en el marco del Encuentro Mundial de la Familia
que se celebrará hasta el 9 de julio, acontecimiento
al que la Iglesia Católica espera que participen cerca
de un millón y medio de personas.