Bogotá.- Los enfrentamientos que en
los últimos días sostienen paramilitares desmovilizados,
al servicio de narcotraficantes, y guerrilleros de las FARC
en una zona fronteriza de Colombia con Ecuador dejaron unos
40 muertos y varios pobladores desplazados, denunciaron hoy
lugareños ante organismos oficiales.
El defensor del Pueblo del convulsionado departamento de
Nariño (sur), Carlos Maya, señaló que la situación
humanitaria en el municipio de Policarpa, Cumbitara y el Bajo
Patia se ha complicado por las disputas que sostienen los
ex paramilitares con las FARC por los extensos cultivos de
hoja de coca existentes en esa región.
"El temor en la zona es impuesto por actores armados ilegales
por los enfrentamientos entre éstos. El informe de Acnur
habla de 15 muertos en los últimos días, pero nosotros
en la Defensoría percibimos y hemos recibido denuncias
de la población del área, multitudes, que hablan
de cerca de 40 cadáveres que han bajado por el río
Patia. La cuestión es crítica, es de una barbarie
atroz", citó DPA.
Maya aseguró que los campesinos de la región, algunas
veces impulsados por los grupos ilegales que combaten en la
zona, protestan bloqueando la vía que comunica a Colombia
con Ecuador por la fumigación aérea de narcocultivos
que promueve en gobierno del presidente Álvaro Uribe
con apoyo con Estados Unidos y la inexistencia de otras alternativas
para su sustento o planes de ayuda a la sustitución de
cultivos ilegales.
Un reciente informe de Washington señaló que en
el departamento de Nariño hay sembradas unas 60.000 hectáreas
de hoja de coca, es decir, que en ese lugar se produce la
mayor cantidad de narcocultivos en Colombia y por eso se ha
convertido en una zona de constantes enfrentamientos entre
irregulares por el control de los cultivos.
Asimismo, la revista "Semana" señaló en un reporte
que a pesar de que el 30 de julio de 2005 un total de 677
hombres del Bloque Libertadores del Sur de las Autodefensas
Unidas de Colombia (AUC) entregaron sus armas, hoy existen
más de 2.000 paramilitares activos en toda la región
de Nariño.
Sobre ese informe, el asesor de paz de Nariño, Néstor
Montilla, aseguró hoy que la situación se ha deteriorado
en los últimos meses en esa región por cuenta de
las alianzas entre los desmovilizados con narcotraficantes.
"La situación en el departamento es un poco grave, puesto
que ya se han presentado víctimas en Policarpa y otros
municipios del departamento. La gente tiene denuncias sobre
lo que está pasando pero es muy difícil acertar
en cifras, lo que sí es verdad es que hay víctimas
del conflicto armado", dijo el funcionario.
Muchas de las personas encargadas del tema en esa zona tienen
que mantener una autocensura para no ser víctimas de
uno u otro bando en disputa por los narcocultivos.
El ministro colombiano de Defensa, Camilo Ospina, admitió
que los desmovilizados hacen parte de esos grupos y que a
esas personas se les aplicará con todo el rigor la ley.
"El gobierno ratifica que aquellas personas que estuvieron
vinculadas en algún tipo de delito político y se
les dio la oportunidad de vincularse a la sociedad civil,
el Estado y la sociedad les dio una oportunidad única.
Aquellos que no la hayan aprovechado y hayan reincidido serán
objeto de la aplicación de la ley", indicó Ospina.
Las AUC iniciaron negociaciones de paz con el gobierno del
presidente Uribe el 1 de julio de 2004 en medio de las cuales
se desarmaron unos 30.000 combatientes.