De acuerdo con los expertos reunidos en Barcelona, en este momento
hay unos 250 millones de personas diseminadas por todo el mundo
que están hablando a través de un teléfono móvil.
De acuerdo a los estudios que la industria manejó durante
la Conferencia 3GSM de Barcelona, esa es la cifra que promedia
a los usuarios conectados, cada segundo, a alguno de los servicios
que ofrece hoy este segmento de las telecomunicaciones en
el mundo.
Los datos son contundentes. Durante el año pasado
se vendieron en total más de 800 millones de equipos
celulares, los cuales se han convertido, por excelencia,
en la pieza tecnológica más utilizada por los
consumidores, mientras que fabricantes, creadores de software
y operadoras convergen más cada día para añadir
nuevas capacidades en dispositivos cada vez más compactos
y mejor diseñados.
Es una dinámica rápida la de los celulares.
Los servicios de transmisión de datos y aplicaciones
diversas que están disponibles, se amparan bajo el
paraguas de la Tercera Generación Celular (3G), un
estándar que aún no está terminado de difundirse
en todo el globo terráqueo, cuando ya se habla de
la Generación 3.5, mejor conocida como la Tercera
Generación y Media.
El nuevo paquete de sorpresas está sonando como
HSDPA. Estas siglas derivan de las palabras High Speed
Data Packet Acess (o Acceso a Paquetes de Datos a Alta
Velocidad), y representan lo que vendrá después
del UMTS, el siglaje con el cual se diferencia a lo
que los mortales conocen la tercera generación.
La Tercera Generación trajo consigo los servicios
de Banda Ancha para los móviles, pero la HSDPA
permite una velocidad de descargas desde el teléfono
de hasta 3,6 megas, lo cual la hace cuatro veces más
rápida y efectiva que la UMTS. Justo lo que el
público ha dicho querer. Y han pasado menos de
dos años entre un hito y otro. El lanzamiento
comercial de la 3G se produjo en España en 2004
y el de la HSDPA se prevé para la segunda mitad
de este año, y ya está operativa la fase
experimental.
ecamel@eluniversal.com