GUSTAVO MENDEZ
EL UNIVERSAL
Como "inconvenientes" e "inoportunas" calificó el arzobispo
de Caracas, monseñor Jorge Urosa Savino, este lunes en
rueda de prensa en el Palacio Arzobispal, las palabras que emitiera
el cardenal Castillo Lara en la homilía del pasado sábado,
en Barquisimeto, en honor a la Divina Pastora.
Al recordar que el pasado 15 de noviembre de 2005 exhortó:
"a que los actos religiosos, especialmente la santa misa,
no deben ser nunca convertidos en actos políticos de
ninguna tendencia", el alto prelado enfatizó que la Conferencia
Espiscopal Venezolana (CEV): "no es responsable de las expresiones
del cardenal, pues éstas son personales".
Pese a la gravedad de la alocución, Urosa Savino descartó
que ese discurso entrañe un objetivo conspirativo.
Aclaró, con respecto a los "curas conspiradores", que
en su oportunidad el Presidente le habló de un solo
sacerdote. "Yo no me atrevería a juzgar su actividad
como de conspiración, pero en todo caso yo sí
le hice llegar al sacerdote la inquietud y la molestia del
ciudadano presidente de la República por su actividades.
El me aseguró que no estaba metido en ninguna conspiración
y que iba a moderar su actuación en el campo de la
política", manifestó.
En cuanto al documento emitido por la CEV el 12 de enero
pasado, que provocó la críticas del Presidente
y del alto Gobierno, el prelado enfatizó que el mismo
no busca generar "polémica" ni "confrontaciones",
sino que son reflexiones surgidas: "del contacto diario
con el pueblo". Urosa Savino, igual que el resto de la
directiva del CEV, corroboró la intención del
obispado nacional de reunirse con el jefe de Estado, solicitud
que ya fue formalizada.
Mutua ayuda
Este lunes, una manifestación encabezada
por el prefecto de Caracas y diputado, Carlos Delgado,
se apersonó al Palacio Arzobispal para expresar
su rechazo a las declaraciones de Castillo Lara,
para quien hubo improperios de sobra, por ejemplo
... "¡cura c... te sale paredón!"
Poco después una comisión, liderada
por Delgado, se reunió con Urosa Savino a
quien entregaron un documento que, entre cosas,
le exige a la CEV: "rechazar el acto de Castillo
Lara". De igual forma invitan a la Iglesia a "realizar
asambleas de ciudadanos" para debatir el discurso
del cardenal.
Por otro lado, solicitaron a la Iglesia católica
crear comités de ética desde las comunidades
cristianas de base y trabajar en conjunto en
proyectos de asistencia para los más necesitados.
En este punto, el arzobispo auxiliar de Caracas,
Saúl Figueroa, recordó que si alguien
trabaja en procura de los más necesitados
es la Iglesia. Si bien felicitó al Gobierno
por el inicio de la Misión Negra Hipólita,
llamó la atención en cuanto a la necesidad
de trabajar unidos: "No se puede partir de cero,
hay que sumar. Hay una amplia experiencia como
la red de Casas Don Bosco, La Colmena de la
Vida, entre otros", declaró.
Por su parte, Urosa recordó que por
más de once años trabajó en
los barrios de Petare, y por ende conoce esa
realidad.