ANA MARIA HERNANDEZ G.
EL UNIVERSAL
La pianista Prisca Dávila inaugura esta noche el ciclo
de Jazz y Nuevas Propuestas.
_¿Cómo defines tu música?
_Es una fusión de las técnicas, matices, dinámicas
de la música clásica; la soltura, el swing, los
ritmos típicos de nuestra música popular y la
forma, improvisación y armonía contemporánea
del jazz. Mi primer disco Prisca Piano jazz venezolano es
de piano solo y en el próximo CD, aunque sigo explorando
el piano como solista, también canto e incorporo instrumentos
como el contrabajo, batería, percusión, flauta
y saxo.
_¿Compones y arreglas?
_En mi primer disco hay temas de mi maestro Gerry Weil
con improvisaciones mías, un arreglo que hice de
un vals de mi padre Eduardo Dávila y temas que
compuse como ydiando merengue y Marieva. En el próximo,
la mayoría de los temas y arreglos son míos.
_¿Te identificas con el nuevo movimiento musical?
_En este momento en el cual la fusión está
a la vanguardia, muchos músicos venezolanos
estamos encontrando en las raíces de nuestra
tierra los elementos para conseguir un lenguaje
propio. En mi caso, me identifico con el movimiento
y trabajaré incansablemente hasta que llegue
el día en que no sólo se reconozca a Venezuela
por su música en el exterior sino que también
nosotros la valoremos.
_¿Qué pianistas admiras?
_Puedo mencionar a Teresa Carreño, Ramón
Delgado Palacios, Heraclio Fernández y
muchos más de los aproximadamente 150 pianistas
reconocidos para el siglo XIX. Del presente,
William Segismondi y Carlos Moreán. En
la ejecución, Guiomar Narváez, Luis
Perdomo, Leo Blanco, Gabriela Montero. Siento
profunda admiración por la genialidad de
Aldemaro Romero, el talento de Ilan Chester
y la capacidad creadora de mi maestro.